jueves, 9 de marzo de 2017

¿Conoces la importancia del Cinc?

Desde el decenio de 1930 a1939, el cinc es reconocido como nutriente esencial. Desde entonces, los científicos han aprendido que casi todas las células del cuerpo contienen cinc y que se usa para diferentes funciones.

El cinc es uno de los oligoelementos más abundantes en nuestro cuerpo, está presente en todas las células y tejidos, en una concentración aproximada de 2 a 3 gramos. Por lo general, las carnes y pescados ricos en proteínas son buenas fuentes de cinc. Los alimentos vegetales, como nueces, frijoles, germen de trigo y cereales integrales, también aportan cantidades significativas de cinc a la dieta.



El cinc se absorbe hacia las células del intestino delgado por difusión simple y por transporte activo. Cuando se absorbe el cinc a los enterocitos, induce la síntesis de proteínas intestinales ricas en cisteína y metalotioneína, proteínas que se unen al cinc. La absorción del cinc, se modifica por la composición de la dieta y la necesidad corporal del mineral. Es decir a mayor necesidad corporal mayor absorción y viceversa. El cinc que se absorbe a la corriente sanguínea se une con proteínas como albúmina, para su transporte al hígado y este a su vez empaca de nuevo el mineral y lo libera a la sangre unido con Գ-macroglobulina-2, albúmina y otras proteínas.

Aunque no hay un sitio de almacenamiento para cinc, el cuerpo mantiene una reserva intercambiable del mineral en hígado, huesos, páncreas, riñones y sangre.


El exceso de cinc se excreta con facilidad en las heces, lo que disminuye el riesgo de toxicidad. También se excreta pequeñas cantidades en la orina y sudor.


El cinc es indispensable ya que hasta 300 enzimas distintas del cuerpo necesitan cinc. Es difícil nombrar un proceso o estructura en el cuerpo que no se afecte directa o indirectamente por este mineral que contribuye a la síntesis del DNA y RNA, síntesis del hem, formación de hueso, agudeza gustativa, función inmunitaria,reproducción, crecimiento y desarrollo, así como la red de defensa antioxidante. Además el cinc estabiliza las estructuras de las proteínas en la membrana celular, los dedos de transcripción génica y las proteínas receptoras para las vitaminas A y D y hormona tiroidea. El cinc también disminuye la duración de los resfriados comunes.


Existen casos deficiencias de cinc, los síntomas incluyen pérdida de apetito, retraso del crecimiento y maduración sexual, dermatitis, alteración de la función de la vitamina A, alopecia, menor sensibilidad gustativa, cicatrización deficiente de heridas, disfunción inmunitaria, diarrea grave, defectos congénitos y aumento de la mortalidad infantil. La deficiencia grave puede ser resultado de un raro trastorno llamado acrodermatitis enteropática. Este trastorno se desarrolla después del destete y conlleva absorción intestinal anormal de cinc.


Por otra parte también puede presentarse toxicidad de cinc, este principalmente se da por consumos complementarios de cinco o más veces las recomendaciones dietéticas diarias; por lo tanto el límite superior se estableció en 40 mg al día. Los síntomas incluyen pérdida de apetito, nauseas, vómito, cólicos abdominales y diarrea.


Referencias


Bredbenner, C. B., Moe, G., Beshgetoor, D., & Berning, J. (2014). Perspectivas en nutrición. Mexico: Mc Graw Hill Education.

Hernandez, A. G. (2013). Bases fisiológicas y bioquímicas de la nutrición. México: Panamericana.
Ho, E. (2001). Zinc-Centro de informacion de minerales. Oregon State.
Muñoz, M. (2014). Tablas de uso practico de los alimentos. Mexico: Mc Graw Hill Education .




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